Ir al contenido principal

Destacados

6 revelaciones Contraintuitivas del Diario de Santa Faustina sobre la Vida, el Sufrimiento y la Mente Humana

La Mística en el Mundo Real  El miedo al mañana y la búsqueda inalcanzable de paz interior no son invenciones de la era digital. En el fondo, la mente humana tiende a engancharse en bucles de ansiedad al intentar descifrar lo impredecible o al cargar con el peso del pasado. Entre 1925 y 1934, una joven mística dejó un registro crudo y humano de su vida interior en lo que hoy conocemos como el Diario de Santa Faustina Kowalska.  Lejos de ser un texto dogmático o distante, sus páginas nos presentan una bitácora viva sobre la lucha interior, la incertidumbre y la fragilidad de la psique. Faustina no fue una santa inaccesible; vivió el aislamiento, la falta de fuerzas y el escepticismo de su propio entorno. Al revisar sus vivencias cotidianas, salen a la luz seis aprendizajes contraintuitivos que ponen sobre la mesa una visión renovada sobre la mente, el dolor y la verdadera libertad espiritual, el blog de Misión Católica te trae este pequeño texto a modo de reflexión de este he...

Evangelio del Viernes 28 de Agosto 2020

Evangelio de HOY Viernes 28 de Agosto. Parábola de las doncellas necias y las sensatas.


Mateo (25:1-13) 

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los cielos se parecerá a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: "¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!" Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: "Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas." Pero las sensatas contestaron: "Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis." Mientras iban a comprarlo llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: "Señor, señor, ábrenos." Pero él respondió: "Os lo aseguro: no os conozco." Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.»

Palabra del Señor

Comentarios

Entradas populares